
"...Al principio viví feliz en las entrañas de mi madre, aunque sabía que no era del todo esperado; mil veces escuche informaciones, discuciones, acusaciones en mi contra, en mi contra...¿cómo es posible que alguien que aun no conoce el mundo tenga tanta culpa, traiga tanto odio y dolor? Al menos ella me quería y me esperó. Así llego el dia de la mayéutica, donde mi viscosa realidad seria la que viven todos hoy, donde perderia la protección de la única persona que me ha amado hasta entonces, donde seria lanzado al abismo de la verdad...
La rutina dominó mi existencia durante los primeros años. Mi inocencia se vió obligada a marchitar apremiantemente; el progenitor que me repudio sin conocerme fue castigado por la divinidad y le quito su independencia. Su enrrabiada sangre se acumulo en sus sesos hasta casi explotar, pero fue arma de doble filo, hirió a mi ángel y a mí y me hizo salir del capullo apresuradamente, a perder los que deberian ser, tal vez, los mejores años en la vida de una persona...¿lo odio?. No. ¿lo amo?. Mucho menos.
Tiempo lucharon los imperios por dominar mis praderas. Cruentas batallas se libraron en campos inocentes. Incendios, bombas, hombres heridos, muerte y dolor por todas partes, la sangre se derramaba lenta y presurosa sin que nadie lo notase. Las lagrimas caían armónicas, periódicas, lentas y suicidas y el sufrimiento era evidente en el ambiente. El imperio de la muerte dejó de tener influencia en mí. Mientras las tropas oscuras eran obligadas a retroceder yo las iba incinerando en las cavernas del olvido... y el ángel me tomó de la mano y me dijo: "El camino que hemos de seguir sera largo, sinuoso y pedregoso, no te prometo una vida llena de lujos, pero te daré todo el amor que tengo para tí y es lo único que tengo, ¿lo aceptas?". Yo no pude hacer mas que abrazarla y llorar. Huimos por un bosque oscuro y espeso, lleno de ánimas hilarantes que reían, que hablaban maliciosamente, que criticaban, que solo esperaban que cambiara mi decisión, que me arrepintiera y cayera rendido a las tentaciones de satanás, pero salí victorioso de ese combate mental y mi vida comenso a tomar un rumbo directo a la felicidad... ¿sigues ahi?, ¡¡¡no puedo verte!!! ¿Dónde estás?... no lo creo, me abandonaste...
_-*CONTINÚA*-_

